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La riqueza
paleontológica de Teruel es bien conocida por los científicos. Algunos
de los fósiles de dinosaurios encontrados son únicos en el mundo, como
el Saurópodo de Peñarroya de Tastavins o el Aragosaurus de Galve, pero
también existen huellas y fósiles repartidos por toda la provincia.
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Uno de los esqueletos que se exponen en
Dinópolis |
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Los primeros restos
identificados como dinosaurios en España se descubrieron en Utrillas
(Teruel) en el siglo XIX. Pertenecían al Cretácico Inferior. Sin
embargo, éste no fue el primer hallazgo de envergadura de los
yacimientos turolenses, que se conocían incluso antes de que la
Paleontología se definiera como ciencia específica.
Posteriormente, se
descubrieron otros restos en Galve, que fueron atribuidos a Iguanadon
y a saurópodos del Cretácico Inferior. Esta zona ha resultado ser una
de las más ricas en este tipo de fósiles, y sobre ella continúan
produciéndose nuevos hallazgos.
Además, en Ababuj fue
encontrado un yacimiento de huellas de dinosaurio del Jurásico
superior. El yacimiento contiene huellas aisladas, aunque algunas de
ellas pueden pertenecer al rastro de un mismo individuo. La mayoría
tiene forma ovalada pero también hay tridáctilas. Las ovaladas
muestran variedad en sus dimensiones, lo cual indica una diversidad de
tamaños de individuos y/o de las circunstancias en el momento de
producirse la pisada.
Restos relevantes
En la localidad de
Galve fue descubierta hace unos cinco años una nueva especie de
dinosaurio, el Saurópodo, a través de los restos fósiles de un
ejemplar muy bien conservado. Este gran reptil vivió en el Cretácico
Inferior, hace 120 millones de años, era herbívoro, pesaba unos 50
kilos y se caracterizaba por su gran capacidad para correr. Asociados
a los fósiles de esta nueva especie, han aparecido fragmentos de otros
animales que debieron convivir con ella, como cocodrilos, un
dinosaurio carnívoro y peces.
En Peñarroya de
Tastavins aparecieron también restos de un animal desconocido hasta
ahora y que, por sus dimensiones, figura entre los animales más
grandes que han poblado la tierra. Medía 25 metros de longitud desde
el extremo de la cola hasta la cabeza y pesaba 15 toneladas. Este
herbívoro vivió en el Cretácico Inferior, lo que supone entre 100 y
110 millones de antigüedad. El principal interés científico de estos
restos se debe a que incluyen una cola de dinosaurio casi integra, de
más de 3 metros de longitud, articulada y sin discontinuidades. Este
enclave ha proporcionado también costillas, huesos de un tobillo, dos
fémures y las caderas del mismo ejemplar.
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En
la provincia han aparecido
varios
yacimientos de dinosaurios |
Las informaciones
proporcionadas por la excavación indican que el gran reptil murió en
una zona pantanosa cercana al mar, comparable a la actual Albufera de
Valencia. Las marismas fueron posteriormente invadidas por las aguas,
que sepultaron los restos del animal bajo capas de depósitos marinos
hasta la actualidad. Algunos fueron utilizados, tras la muerte del
dinosaurio, como cobijo de algunas especies marinas que han dejado su
huella impresa en la osamenta fosilizada.
Otros restos que han
alcanzado gran proyección internacional son unos dientes de
dinosaurios hallados hace dos años en el yacimiento de La Cantalera en
el término municipal de Josa. La aparición de estos fósiles sugirió la
existencia de una conexión geográfica terrestre entre Europa y Asia en
el Cretácico Inferior.
Dinosaurios en Arén (Huesca)
En la provincia de
Huesca también ha aparecido un yacimiento de dinosaurios de finales
del Cretácico. Los restos encontrados son unas cuarenta piezas, entre
las que destaca un fémur y las vértebras de la cola, pero también han
aparecido los restos de una tibia, varias costillas, algún diente...
Los restos encontrados
podrían corresponder al grupo de los hadrosaurios, que eran unos
dinosaurios herbívoros de gran tamaño que se sostenían sobre dos patas
y poseían una larga cola. Este animal medía unos seis metros de largo
desde el final de la cola hasta la cabeza, mientras que la altura de
sus piernas hasta la cadera oscilaba entre los dos y dos metros y
medio.
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